La gripe y el resfriado son las dos enfermedades infecciosas más comunes del aparato respiratorio. Ambas son causadas por virus y se trasmiten por el aire, a través de pequeñas gotas de saliva y secreciones nasales que son expulsadas al toser, hablar y estornudar. Como los virus pueden sobrevivir varias horas sobre las superficies, también pueden transmitirse indirectamente al tocar o compartir objetos que estén contaminados.

PRINCIPALES DIFERENCIAS ENTRE GRIPE  Y RESFRIADO

Aunque a menudo se confunden, no son la misma enfermedad.

Los resfriados pueden presentarse a lo largo del año, pero la mayoría de casos de gripe se dan en invierno.

El virus de la gripe se clasifica como tipo A, B o C. La mayoría de epidemias de gripe se deben a los virus de tipo A, debido a que este cambia constantemente.

Los resfriados están causados por más de 200 virus diferentes. Los rinovirus, que predominan a principios de otoño y a finales de primavera, son los más frecuentes.

El virus de la gripe es muy contagioso, y el inicio de la enfermedad es repentino, a las pocas horas de entrar en contacto con el virus. La duración de la enfermedad es de una semana o más. La gripe puede ser leve o grave.

En el caso del resfriado, el inicio es más lento y pueden pasar más de 2 días antes de que aparezcan los primeros síntomas. Su duración suele ser más corta, de 3 o 4 días, si bien puede alargarse hasta 10 días.

En cuanto a los principales síntomas, la gripe cursa con fiebre alta (38-41 ºC), malestar general, dolor de cabeza, dolor muscular y a menudo fatiga y debilidad, que pueden alargarse hasta 2 semanas después de haber sufrido la enfermedad.

El resfriado se caracteriza por la aparición de unos síntomas más irritativos de las vías respiratorias altas como: congestión nasal, estornudos, dolor de garganta, picor de los ojos y tos.

Es importante saber que ambas enfermedades pueden dar complicaciones por sobreinfecciones bacterianas. En el caso de la gripe, la complicación más grave y más habitual es la neumonía de origen vírico o bacteriano. Las personas con más riesgo de sufrir complicaciones son los mayores, los niños y las personas con asma, diabetes, enfermedades cardiacas, etc…

En el caso del resfriado las complicaciones son menos habituales y los síntomas duran menos tiempo que en el caso de la gripe.

Los síntomas de alarma que indican la existencia de una complicación son: fiebre muy alta, dolor de oído, dolor de cabeza muy intenso, aparición de placas de pus en la garganta, dificultad para respirar, tos recurrente. En estos casos es necesario consultar al médico así como si los síntomas duran más de 10 días.

¿COMO SE PUEDEN TRATAR LA GRIPE Y EL RESFRIADO?

En general, el tratamiento consiste en paliar los síntomas mientras las defensas del organismo eliminan los virus. Actualmente en el mercado existen una gran variedad de medicamentos que contienen asociaciones de varios principios activos que permiten tratar estos diferentes síntomas simultáneamente. La automedicación sin consulta previa puede resultar peligrosa, especialmente durante el embarazo y la lactancia. El farmacéutico puede informarle de los medicamentos más apropiados de forma personalizada.

Para tratar la gripe existen medicamentos antivirales que requieren prescripción médica y se reservan para personas que pueden sufrir complicaciones.

Los antibióticos no curan la gripe ni el resfriado. Solo deben usarse en caso de complicaciones de acuerdo con un diagnóstico y prescripción médica.

Al margen del uso de diferentes medicamentos, existen una serie de medidas que nos pueden ayudar a superar estas enfermedades:

  • En caso de gripe hacer reposo en la cama, sobre todo durante la fase aguda (del 1.er al 3.er día).
  • Durante el resfriado no se aconseja abrigarse mucho, porque se impide la correcta transpiración de la piel.
  • Beber agua, zumos, caldos o infusiones, y seguir una dieta sana y equilibrada, de fácil digestión y que permita una recuperación rápida. Perder el apetito al sufrir la gripe o un resfriado no es motivo de preocupación en el caso de personas sin riesgos adicionales. Lo más importante es aumentar la ingesta de líquidos.
  • Para combatir la irritación de la garganta, evitar toser y carraspear.
  • Evitar el tabaco porque tiene un efecto irritante sobre las mucosas respiratorias que puede complicar y prolongar la enfermedad.
  • Para eliminar la congestión nasal, se recomienda hacer vahos de agua y lavados nasales con suero fisiológico o agua de mar.

¿COMO SE PUEDE PREVENIR EL CONTAGIO?

Entre el 30% y el 50% de las personas infectadas por los virus de la gripe y del resfriado pueden ser asintomáticas. Aun así, pueden contagiar el virus a otros.

Los virus de la gripe y del resfriado pueden depositarse y sobrevivir hasta tres horas fuera de la mucosa nasal sobre distintas superficies (muebles, tiradores de puertas, interruptores, etc…), y se transmiten principalmente por el aire o indirectamente, si se tocan o comparten objetos que están contaminados por el virus. Es importante limpiar frecuentemente estas superficies con los productos habituales de limpieza.

Por eso es importante seguir las medidas para evitar el contagio.

La forma más útil de prevenir la diseminación de la gripe y del resfriado es lavar frecuentemente las manos con agua y jabón o con soluciones hidroalcoholicas, sobre todo después de haberse sonado la nariz, haber tosido o haber estornudado. Hay que evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca porque son posibles vías de contagio.

Mientras se sufre la gripe o el resfriado debe evitarse el contacto estrecho con otras personas, especialmente si presentan algún factor de riesgo. Una buena forma de prevenir el contagio consiste en mantener un metro de distancia respecto a la persona que tose o estornuda.

Utilizar pañuelos desechables para taparse la boca y la nariz al toser o estornudar y, si no, hacerlo contra la parte interna del codo. A continuación, tirar los pañuelos a la basura en seguida para evitar la dispersión de las secreciones.

Evitar los locales donde haya mucha gente, sobre todo si son cerrados o están mal ventilados. La persona infectada debe estar en una habitación bien ventilada y separada de las zonas comunes de la casa. También es importante evitar cambios bruscos de temperatura porque pueden ser un factor desencadenante de la gripe y el resfriado..

La mejor defensa contra la gripe es la administración de la vacuna antigripal. La vacuna de la gripe no previene el resfriado

No existe vacuna contra el resfriado. La época recomendada para vacunarse de la gripe es en octubre y noviembre. La protección empieza a los 7-10 días después de la vacunación y se mantiene durante 6 meses. Esta vacuna cambia cada año. Es muy recomendable en casos de:

.-Personas mayores de 65 años y/o que sufran determinadas enfermedades crónicas.

.-Niños mayores de 6 meses y adultos menores de 65 años en riesgo de desarrollar complicaciones de la gripe.

.-Trabajadores de centros sanitarios, instituciones geriátricas o cuidadores, ya que pueden transmitir la   gripe a personas con alto riesgo de presentar complicaciones.

.-Mujeres embarazadas (a partir del segundo trimestre de embarazo)

Cabe recordar que la vacunación es únicamente preventiva y que, una vez el paciente se ha contagiado, el único tratamiento eficaz es el destinado a combatir los síntomas. El farmacéutico puede asesorarte sobre los medicamentos más efectivos para tratar la gripe.

TERAPIAS NATURALES PARA COMBATIR Y PREVENIR LA GRIPE Y LOS RESFRIADOS

Existen distintos productos naturales que actúan sobre el sistema inmunitario ayudando a combatir los cambios que los virus producen en nuestro organismo. A través de múltiples estudios científicos se ha demostrado que son capaces de reducir la duración de los síntomas y evitar las recaídas.

Productos inmunoestimulantes

Son los productos que modifican el sistema inmunitario y modulan su respuesta. Además de reforzar el sistema inmunitario tiene propiedades antimicrobianas y/o antivíricas.

Equinacea

Se suele presentar en forma de capsulas o de solución oral. Es un estimulante del sistema inmunitario. Actúa disminuyendo los síntomas de la gripe y el resfriado y como prevención de la gripe.

Se puede tomar como preventivo de la gripe y los resfriados, comenzando el tratamiento 15 días antes del cambio de estación y durante no más de 8 semanas. Cuando se toma como tratamiento debe iniciarse cuando aparecen los primeros síntomas y tomarla no más de 10 días seguidos. Es recomendable tomársela antes de comer.

Esta contraindicado en casos de hipersensibilidad a la Equinacea o a otras plantas de la familia de las compuestas. Debido a su actividad inmunoestimulante, hay que evitarla en el caso de enfermedades sistemáticas progresivas (tuberculosis), enfermedades autoinmunitarias (esclerosis múltiple), inmunodeficiencias (VIH, sida), inmunosupresión (tratamientos oncológicos con citostáticos, trasplante medular), enfermedades leucocitarias (agranulocitosis, leucemia) y alergias (urticaria, dermatitis atópica, asma).

No se debe administrar a niños menores de 12 años, ni a mujeres embarazadas o lactantes.

Propolis

A pesar de tener muchas propiedades, se indica sobre todo para tratar las afecciones de la garganta y se suele presentar en forma de preparados orales y tópicos.

Tiene propiedades antibacterianas, antifúngicas, antiinflamatorias y moduladoras del sistema inmunitario. Ayuda a eliminar el dolor de garganta.

Se debe tomarse varias veces al día mientras duren los síntomas. Se recomienda no superar la dosis de 5 mg (materia seca)/kg de peso cuando se administra por vía oral.

Es un producto seguro durante el embarazo, la lactancia y en niños pequeños.

Jalea real

Se suele presentar sola o asociada a otros principios activos, fresca, con miel o liofilizada. Un ejemplo que aúna los diversos componentes que hemos visto es el jarabe de Jalea Real y defensas de Juanola

Entre otras propiedades es antibacteriano, antiinflamatorio y tonificante.

Refuerza el organismo en momentos de cambios ayudándole a prevenir resfriados y aumentando el nivel de energía.

La dosis recomendada de jalea fresca para los adultos es de 500 mg, aunque se puede empezar con dosis de ataque de 800 a 1.000 mg, durante un máximo de 2 meses seguidos. Se toma preferentemente por la mañana, en ayunas. Se puede repetir el tratamiento hasta 4 veces al año. En los niños, la dosis se reduce a la mitad.

Contraindicado en la enfermedad de Addison y en casos de hipersensibilidad. Hay que tener precaución con las dosis excesivas porque se han descrito problemas de asma, taquicardia, hipertensión y migraña.

Productos adaptógenos

Son productos que ayudan a recuperar la energía y aumentan la resistencia del cuerpo ante enfermedades que nos debilitan. Incrementan la resistencia al estrés y la fatiga, y aumentan la concentración intelectual.

Ginseng (ginseng coreano) y  eleuterococo (ginseng siberiano)

Ayudan a equilibrar el organismo. Combaten el agotamiento físico e intelectual y mejoran la convalecencia de enfermedades, el estado anímico de los enfermos e, incluso, el estrés.

Si es necesario deben tomarse cada día, descansando cada dos meses. La dosis diaria recomendada de Ginseng no debe superar los 2 g/día, y nunca se debe tomar durante periodos superiores a 3 meses, de Eleuterococo  son 3 g/día y 2 meses.

Se debe tener precaución en casos de alteraciones del sistema nervioso y problemas cardiovasculares. No se debe administrar a niños menores de 12 años (18 años en el caso del ginseng) ni a mujeres embarazadas o lactantes.

Homeopatía

Oscillococcinum (Anas barbarie 200k)

Refuerza el sistema inmunitario. Alivia los síntomas asociados a la gripe y los resfriados a las 48 horas de haber iniciado el tratamiento, y ayuda a prevenir la gripe durante los meses de mayor incidencia.

Una dosis semanal en caso de prevención y dos dosis diarias como tratamiento.

Su seguridad esta validada, y se puede administrar a bebes, ancianos, embarazadas y madres lactantes. No está contraindicado con ninguna medicación.

Probióticos

Existen mezclas de cepas probioticas con eficacia demostrada para prevenir enfermedades infecciosas, como los resfriados. Estimulan la función inmunológica y reducen la duración de los resfriados.

Se deben tomar una vez al día durante un mes. Con precaución en casos de intolerancia a la leche

Minerales

Cinc

Aumenta las defensas y refuerza el sistema inmunitario. Reduce la duración y la gravedad de los síntomas vinculados a los resfriados en personas sanas y disminuye la incidencia.

Se debe tomar en cuanto aparezcan los primeros síntomas; en caso de prevención, durante varios meses seguidos, durante un mínimo de 5 meses.

Vitaminas

La vitamina C puede ser útil para personas expuestas a actividad física intensa, pero su papel en las infecciones respiratorias no se ha demostrado científicamente.

PRODUCTOS FARMACEUTICOS PARA LA GRIPE Y EL RESFRIADO

Farmacológicos

Analgésicos/Antipiréticos

Se emplean en el tratamiento del malestar general, el dolor de garganta, el dolor de cabeza, el dolor de oído y la ­fiebre. No son efi­caces contra resfriados que tan solo cursan con congestión nasal y que no presentan ­fiebre ni dolor. Los más utilizados son el paracetamol (de elección excepto en pacientes con insuficiencia renal o hepática y alcoholismo), el ácido acetilsalicílico, desaconsejado en  pacientes menores de 16 años (síndrome de Reye); asmáticos (riesgo de broncoespasmo); úlceras digestivas; enfermedad intestinal inflamatoria activa; pacientes anticoagulados; hipertensos; embarazo y el ibuprofeno, con precaución en  asmáticos (riesgo de broncoespasmo); úlceras digestivas; enfermedad inflamatoria intestinal; pacientes anticoagulados; hipertensos; insu­ficiencia intestinal; embarazo. Administrar con las comidas para reducir la posible intolerancia digestiva.

Antihistamínicos

Disminuyen los síntomas del resfriado, como la rinorrea y los estornudos, pero no reducen la congestión nasal. Tienen efecto depresor sobre el sistema nervioso central (SNC). Se desaconseja tomarlos con alcohol o depresores del SNC (antidepresivos, sedantes, hipnóticos, relajantes, ansiolíticos) ya que se podría potenciar el efecto depresor. Uno de los productos recomendables sería Okalgrip.

Se desaconseja su uso durante el embarazo y la lactancia, así como en asmáticos, personas con presión arterial elevada y glaucoma, y personas que manipulen maquinaria peligrosa (provocan somnolencia).

El tratamiento debe suspenderse si el paciente experimenta sordera, tinnitus o mareos.

Normalmente están asociados a descongestivos orales.

Antisépticos bucofaríngeos

Se trata de combinaciones de principios activos (antisépticos, antiinflamatorios y anestésicos locales) en forma líquida (colutorios, gargarismos y nebulizadores), o en forma sólida (comprimidos para deshacer en la boca) como por ejemplo las pastillas blandas de Juanola.

Gargarizar con una solución líquida constituye un excelente tratamiento tópico, ya que se limpian la mucosidad y el pus acumulados en el cuello, se aumenta la irrigación sanguínea en el paladar, se alivia el dolor y se facilita la eliminación de los tejidos dañados. Está especialmente recomendado en el tratamiento de infecciones causadas por virus para las que no existe un tratamiento especí­fico. Los preparados líquidos no deben ingerirse (sobre todo los preparados que contengan yoduros). Deben gargarizarse durante 1-3 minutos.

Los comprimidos para deshacer en la boca estimulan la secreción de saliva, que tiene propiedades digestivas, antimicrobianas e inmunitarias. Deben disolverse lentamente en la boca sin masticar, y no debe sobrepasarse la dosis máxima indicada. Suelen consistir en asociaciones de principios activos.

Antitusivos

El uso de antitusivos está justi­ficado en casos en los que la tos seca afecte al sueño, forme parte de un proceso de irritación bronquial que preceda a otros ataques de tos, o suponga un peligro para el paciente por otros motivos.

El dextrometorfano es tan e­ficaz como la codeína y no presenta sus efectos sedantes, analgésicos o adictivos. Se trata del antitusivo de elección incluso en pediatría y en embarazadas (categoría C de la FDA) y, en general, es el único empleado en los preparados antigripales. Además, está autorizado como EFP sin combinar con otros principios activos.

Como consejos generales se recomienda beber mucha agua durante el tratamiento, controlar el abuso de estos preparados y en caso de urticaria u otros síntomas alérgicos, se recomienda suspender el tratamiento.

Mucolíticos y expectorantes

Ayudan a incrementar la expectoración y eliminan la tos productiva.

  • Los mucolíticos disminuyen la viscosidad de la secreción mucosa bronquial y facilitan la expulsión de la mucosidad.
  • Los expectorantes estimulan los mecanismos de eliminación de las secreciones bronquiales, como el movimiento ciliar que impulsa la secreción hacia la faringe para ser eliminada por expectoración o por deglución.

Dado que la gripe y el resfriado son procesos autolimitados, no existe evidencia convincente acerca de la efi­cacia clínica de estos grupos de medicamentos. Pese a todo, los pacientes suelen tener una impresión subjetiva de mejora de la sintomatología.

En caso de asma se aconseja la bromhexina y se desaconseja la acetilcisteina, ambroxol y carbocisteina. En embarazo solo son aconsejables la acetilcisteina y el ambroxol en el último trimestre.

Un ejemplo adecuado que conlleva tanto un mucolitico como un antitusivo es Okaltus.

Descongestivos (nasales/orales)

La congestión nasal es una vasodilatación de la mucosa nasal.

Los descongestivos nasales son agentes simpaticomiméticos que provocan la constricción de los vasos que irrigan la mucosa nasal. La reducción del flujo sanguíneo disminuye la congestión y facilita la ventilación nasal.

La acción vasoconstrictora puede alcanzarse por vía tópica o por vía sistémica.

Los descongestivos tópicos (aerosoles nasales) actúan rápidamente, pero presentan el inconveniente de provocar congestión de rebote si se utilizan durante más de 3-4 días y causan efectos adversos sistémicos como la hipertensión.

Los principios activos descongestivos tópicos más utilizados son: oximetazolina, tramazolina y xilometazolina (Utabon, solución para pulverización nasal con bomba dosificadora)

Pueden clasi­ficarse en:

  • Acción corta (4-6 h): fenilefrina, nafazolina y tramazolina.
  • Acción larga (8-12 h): oximetazolina y xilometazolina (provocan menos efecto rebote, y son los de elección).

Los descongestivos orales presentan una acción más prolongada, una menor irritación nasal y una menor tendencia a provocar vasoconstricción de rebote en comparación con los tópicos, pero a su vez producen una vasoconstricción menos intensa. La vasoconstricción periférica que provocan puede causar ciertos problemas de hipertensión. Los principios activos descongestivos orales más utilizados que forman parte de las asociaciones antigripales son: fenilefrina, fenilpropanolamina y pseudoefedrina.

Tratamientos homeopáticos

Oscillococcinum para el malestar general, dolor de huesos y fiebre, Coryzalia para el goteo nasal, Stodal para la tos seca y Homeovox, Plantspray y Homeogene 9 para el dolor de garganta.

Fitoterapia

Yema de pino para malestar general, dolor y fiebre. Eucalipto, Llantén menor (Plantago lanceolata), Saúco o Jengibre para el goteo y congestión nasal. Tomillo/romero o Marrubio/drosera para la tos seca y Eucalipto/llantén/regaliz para la productiva. Própolis y Candelaria (Verbascum) para el dolor de garganta.