La congestión nasal es la sensación de dificultad al pasar el aire a través de las fosas nasales. Aparece cuando los vasos sanguíneos de la mucosa que recubre las fosas nasales se dilatan y se produce una inflamación de este tejido.

A menudo se piensa que la congestión nasal se debe a un exceso de moco espeso, pero en la mayoría de los casos es el resultado de la inflamación de la mucosa nasal.

No se trata de una enfermedad, sino de un síntoma que aparece como consecuencia de una infección o de otras afecciones del tracto respiratorio. Generalmente, la congestión nasal va acompañada de otros síntomas como picor en la nariz, estornudos, mucosidad, secreción nasal, etc.

Principales causas de la congestión

  • Infecciones por virus y/o bacterias: resfriado, gripe, sinusitis.
  • Rinitis alérgica: procesos alérgicos causados por alérgenos ambientales.
  • Rinitis vasomotora: respuesta exagerada a distintos estímulos como olores fuertes, perfumes, cambios de temperatura, humo, etc.
  • Pólipos nasales.
  • Desviación del tabique nasal.
  • Alteraciones endocrinas: embarazo, hipotiroidismo, menopausia.
  • Tomar determinados medicamentos: Una de las principales causas asociadas a la congestión nasal es la utilización inadecuada de los descongestivos nasales, un uso prolongado de vasoconstrictores tópicos produce un efecto rebote. Otra causa es como efecto secundario de determinados medicamentos, aunque no son tan frecuentes:
    • AINES: ácido acetilsalicílico, ácido mefanámico.
    • Antihipertensivos: IECA, bloqueantes beta, hidroclorotiazida, reserpina, amilorida, doxazosina, prazosina, hidralazina, metildopa, clonidina, guanetidina, fentolamina.
    • Inhibidores de la 5-fosfodiesterasa: sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo.
    • Antipsicóticos: clorpromazina, risperidona, tioridazina.
    • Clordiazapóxido, amitriptilina.
    • Anticonceptivos orales.

Antes de iniciar un tratamiento para la congestión nasal es importante identificar la causa que la origina.

Complicaciones que puede presentar la congestión nasal

Si la congestión nasal no se trata adecuadamente, se puede convertir en un proceso crónico con complicaciones como: resfriados que tardan en curarse, tos crónica, dificultad para dormir, fatiga permanente, disminución de la capacidad de concentración, irritabilidad, ronquidos, pérdida del gusto y el olfato, etc.

El uso prolongado de descongestivos nasales (más de 3-5 días consecutivos), a dosis superiores a las recomendadas (más de 3 o 4 aplicaciones diarias) puede producir una congestión nasal de rebote o rinitis medicamentosa que se caracteriza por un proceso inflamatorio crónico de las membranas de la mucosa nasal.

Es importante no confundir esta congestión de rebote con una recaída. En estos casos se recomienda suspender gradualmente la administración del descongestivo y alternarlo con un suero fisiológico hasta eliminarlo definitivamente.

Medidas para prevenir y tratar la congestión nasal

Medidas no farmacológicas:

  • Es importante mantener una alimentación sana y equilibrada e ingerir líquidos abundantemente para prevenir la sequedad de las mucosas de las vías respiratorias.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • Evitar el consumo de tabaco.
  • Mantener el ambiente bien ventilado y con la humedad adecuada mediante el uso de humidificadores.
  • Si la congestión es de origen alérgico, se debe evitar el contacto con los alérgenos que la provocan (polvo, polen, pelo de animal, etc.). Puede que sea necesario tomar un antihistamínico por vía oral para frenar la rinitis.
  • Realizar inhalaciones o vahos con vapor de agua con compuestos aromáticos que posean propiedades descongestivas, como el eucalipto o el mentol.
  • En niños a partir de 2 años con problemas para descansar por la noche pueden ser útiles parches o ungüentos balsámicos con esencia de eucalipto, pino y/o lavanda.
  • Dormir ligeramente incorporado puede facilitar la respiración.
  • Realizar limpiezas con agua de mar isotónica o con soluciones salinas fisiológicas que descongestionan y ayudan a eliminar la mucosidad. Son una buena alternativa porque puede realizarse tantas veces como sea necesario sin riesgo de sufrir efectos adversos o alteración de la mucosa nasal. Se recomienda el uso de solución salina para tratar la congestión en niños y lactantes o pacientes que no pueden utilizar descongestivos nasales por su eficacia y seguridad. El agua de mar procesada, gracias a su contenido rico en oligoelementos, actúa como lubricante y astringente natural de la mucosa nasal.
    • Para descongestionar la nariz en los bebés, es preferible hacerlo antes de comer para facilitar la ingesta y antes de dormir para favorecer el descanso.
    • Para facilitar la limpieza de las fosas nasales en los bebés, es recomendable el uso de un aspirador nasal, que extrae suavemente la mucosidad y garantiza una limpieza perfecta.

Medidas farmacológicas

Si no basta con los lavados nasales con soluciones salinas, se pueden utilizar descongestivos nasales. Estos fármacos provocan una vasoconstricción que disminuye la inflamación de la mucosa nasal. Los medicamentos contra la congestión actúan aliviando los síntomas pero no tratan la causa del problema. Es importante identificar y tratar la causa que origina la congestión. Existen dos tipos de descongestivos nasales, cuya actividad es muy similar, la diferencia radica en la duración de la acción:

  • Descongestivos tópicos: se aplican mediante aerosoles, gotas nasales o pomadas. El contacto directo con la mucosa nasal hace que tengan una acción local de inicio rápido. No se aconseja su uso durante más de 3 a 5 días, con el objetivo de evitar una congestión nasal por rebote difícil de revertir, y por ello debe alternarse su uso con aplicaciones de solución salina. Se desaconseja el uso de descongestivos nasales tópicos en caso de hipertrofia prostática, glaucoma, embarazo y en niños menores de 6 años. La forma de usar los descongestivos son:
    • Uso y limpieza: el uso de los esprays y gotas debe ser individual. Después de utilizar los dispositivos, debe limpiarse el orificio del envase con agua caliente y secarlo con in trapo limpio.
    • Administración: preferentemente por la mañana y antes de irse a dormir. Antes de aplicar un descongestivo nasal es necesario sonarse para limpiar la nariz.
    • Nebulizadores: utilizar en adultos y niños mayores de 6 años. En adultos es preferible utilizar aerosoles ya que las gotas pequeñas pueden alcanzar una mayor superficie. Si es la primera vez que se utiliza el nebulizador, deberá cargarse manteniendo el lejos del rostro y presionando el pistón repetidamente hasta que el líquido salga finamente pulverizado. Para aplicar el descongestivo es necesario introducir el aplicador en un orificio nasal y presionar el pistón mientras se realiza una inspiración profunda con el objetivo de que la pulverización se distribuya de manera uniforme por toda la cavidad nasal. Debe limpiarse la nariz con un pañuelo al cabo de 3-5 minutos.
    • Gotas: utilizar preferentemente en niños menores de 6 años. Para los niños es preferible el uso de gotas, ya que sus orificios nasales no son lo suficientemente grandes como para permitir el uso de aerosoles. Se aconseja que el niño esté sentado o reclinado, con la cabeza hacia atrás. Debe introducirse el aplicador en la nariz y presionar para que caigan las gotas necesarias. Para evitar la comunicación con la boca deberá taparse la nariz y mantener la posición de la cabeza durante unos segundos.
    • Gel/pomada: aplicar una pequeña cantidad en cada fosa nasal, procurando mediante un masaje externo que el producto se distribuya de manera uniforme. 
  • Descongestivos orales: se toman en forma de comprimidos, granulados y jarabes. Suelen acompañarse de otros compuestos, como antihistamínicos y/o analgésicos para tratar cuadros gripales. Como se toman por vía oral, tiene un inicio de acción más lento y un efecto sistémico. Los descongestivos orales no provocan congestión nasal de rebote, por lo que se aconsejan en los casos en que sea necesario un tratamiento largo, pero como consecuencia de la vasoconstricción periférica, pueden dar problemas de hipertensión arterial. No se aconseja el uso de descongestivos orales en caso de hipertensión arterial, glaucoma, hipertiroidismo y embarazo.

Casos en que es aconsejable visitar al médico

  • Cuando la congestión nasal dura más de una semana.
  • Si la congestión nasal va acompañada de:
    • Fiebre elevada (>40ºC) y/o dura más de 72 horas.
    • Visión borrosa
    • Dolor en la frente, en los ojos y alrededor de la nariz.
    • Dolor de garganta y aparición de puntos blancos en la garganta.
    • Hemorragia nasal.
    • Dolor de oído.